NERD SPOT, PAULIE SAYS, TRAVEL

Escape a Dave & Busters

Recientemente fuí a un viaje “de trabajo” a Orlando, y por lo nerda que soy no podía dejar pasar la oportunidad de una birria rápida. La demora en hacer el post es porque mi computadora trágicamente decidió morir antes del viaje, y hasta ahora no me la reparan.

Este es el cuento de como fué el asunto al que venimos: Al terminar con mis funciones al final del día como intérprete, decidí agarrar mi respectivo Uber y me dirigí a Dave and Busters. Desde hace mucho quería ir a uno pero desafortunadamente los únicos en Latinoamérica (México) cerraron hace muchos años. Recuerdo cuando estaba mas chica lo llegué a ver cuando iba a un mall en Monterrey pero nunca pude ir.

En fin, intenté grabar pero en este viaje me di cuenta lo difícil que es grabar con un action cam o simplemente con mi cámara mientras juego. La próxima vez tendré que hacerlo con mi asistente (el novio fiel a la causa). Además, creo que estaba mas en el modo “quiero jugar” que tomar fotos o video y documentarlo. Tenía un par de horas y me encontraba lejos, entonces tenía que optimizar mi tiempo a escapadas.

Para los que no conocen la franquicia, Dave and Busters es un restaurante tipo americano con bar y arcades. Eat, Play, Drink. Tienen maquinitas de redención por la mayor parte y un salón enorme de premios que puedes canjear. Al igual que otros locales, llegas y compras una tarjeta de recarga. Ese día contaban con una promoción, creo que pagué como $53 y me dieron como 600 créditos o algo así.

Al entrar me encontré con esta belleza…pero costaba $5 cada intento. Sabía que para tener un chance, debía gastar al menos $20 y ya había ganado un peluche enorme en unos Carnival Games en Universal Studios así que decidí por no jugarlo. La garra es traicionera. También tenían unas pequeñas pero la verdad no me llamaban la atención los premios que tenían en ese momento y quería probar otros juegos.

Había un juego que hace poco descubrí por Youtube y estaba ansiosa por jugar. El JellyLab de Despicable Me. O los Minions. Ni me gustan los minions pero me encanta el formato de esta máquina. Es un coin pusher en donde debes medir el tiempo es que le toma a tu token en caer exactamente en el cuadrante que activa la banda dispensadora de tarjetas.

Al principio no entendía para qué eran las tarjetas, pensé que solo eran coleccionables pero noté que en el vidrio de la maquina decía que cada tarjeta valía 50 puntos y la especial valía 100. Luego supe que al coleccionarlas todas, las podías canjear por el jackpot de 2000 puntos. Creo que si fuera una cliente regular hubiera sido lo máximo, pero al solo estar de paso no me interesaba mucho gastar todos mis tokens intentando conseguir todas las cartas. Así que jugué solo un ratito…pero logré conseguir la especial y un par de duplicados. ¿Tips? Apuntarle al cuadrante naranja, luego del primer “splash”. El token debe caer exactamente en el centro del cuadro sin tocar los bordes para que lo cuente como válido.

Al no atinarle al cuadrante de WIN CARD, puedes obtienes puntos en tu tarjeta de recarga. Entonces tampoco es que todo es en vano, pero claro que el objetivo es completar el set para poder canjearlo por el bonus. Creo que había un glitch, en teoría debería soltar los tokens una vez yo presionaba el botón, pero lanzaba uno adicional segundos después…entonces creo que desperdicié muchos turnos… pero al menos no salí con las manos vacías.

Creo que este es mis nuevos favoritos, lo disfruté muchísimo. También intenté ganar algo en el coin pusher de Spongebob Squarepants (Bob Esponja para el público criollo) llamado Pineapple Arcade. Este consta de un carrusel con unas aberturas por donde debía pasar el token. Al hacerlo, gira una luz al azar y apunta a la cantidad de tokens a ser dispensados, o una tarjeta. Si no entraba por el hueco, entonces solo caía y hacía bulto para que cayeran las tarjetas.

Se veía sencillo pero no, la verdad no lo era. Al final pude sacar una sola tarjeta pero es mi souvenir de que vencí el coin pusher. El valor era el mismo, 50 tickets, pero decidí no canjearla… Sandy es demasiado linda.

Habían tantas maquinas que se me hizo un poco overwhelming, estando contra el tiempo, tratando de jugar y queriendo tomar fotos… asi que tuve que sacrificar las fotos. ¡Sorry blog! Soy de lo peor.

Esa noche estaba en mood de los coin pushers como pueden ver. Aquí donde vivo he visto si acaso 2, y están super descompuestas. Me da un poco de coraje que normalmente te quieren cobrar $1.25 por jugada, pero considerando que en un turno deben haber varias jugadas, es un robo a otro nivel. Además, los coin pushers de aquí no tienen tarjetas canjeables. Son gallos.

Como pueden ver, son muy populares. Hasta banquito te ponen para que juegues por horas cual casino. Mis últimos intentos los hice en uno del Mago de Oz, y logré sacar muchas tarjetas y tokens de colores que canjié por puntos. Al completar el set de estas, podía canjerlo por una figura coleccionable que se encontraba dentro de la máquina. En realidad no soy fan del Mago de Oz así que no me sentí tan mal por no poder canjearla… creo que solo me faltaban 2 tarjetas. Todo este grupo de cartas me cayeron juntas, digamos que buena puntería y un poco de suerte fueron la clave.

También jugué un par de cosas que ya conocía, los he jugado localmente entonces no iba a perder tiempo tratando de decifrar como jugarlos. Otros no los jugué porque soy mala en esos, y otros simplemente estaban ocupados. Hubieron algunos que no documenté y ahora me pesa, pero me divertí y necesitaba esos momentos de distracción. En el caso de Pop the Lock, ya lo había jugado pero como un app en mi celular. Sabía que existía el arcade pero nunca lo había jugado. Fué más difícil de lo que pensé, pero el menos obtuve 60 tickets.

 

Algo que no he mencionado es que D&B utiliza e-tickets. Creo que hablo a modo general cuando digo que a todos nos gustan los tickets de papel, pero supongo que esto es mas eco friendly y previene el fraude de boletos. Por último, Fishbowl Frenzy. Toda persona que juega arcades lo conoce. Es curioso como aquí en mi terruño el jackpot es de 50 mientras allá es de 500. Las empresas locales deberían tomar nota y hacer mas justo el sistema de puntos.

¿Y que hice con mis puntos? Bueno, fallé en tomar fotos del área de redención, estaba llenísima, pero al final entre tokens, tarjetas extras y puntos, logré acumular más de 2000 puntos, y me tomó un buen rato decidir en qué gastarlos. Habían tantas cosas, desde golosinas hasta consolas de videojuegos, artículos de Pokemon, promocionales de Dave and Busters, peluches de todos los tamaños, juegos de mesa…

Tengo demasiados peluches, así que al final me decidí por una gorra de WW, un proyector de arcoiris (lo amé desde que lo ví) y con los puntos que me sobraron, Laffy Taffy. Me sobraron algunos puntos en la tarjeta. Tenía alrededor de 450 puntos adicionales con las tarjetas de los coin pushers que decidí no canjear, pero quiero guardarlas como un recuerdito, o quien sabe y luego regreso a algún D&B y llego a completar algún set.

Luego ya me tocó irme a pelear con los conductores de Uber. Dave & Busters Orlando se encuentra en el International Drive, mas o menos a media hora de Kissimmee. El primer conductor me canceló en mi cara, pero por suerte luego me tocó un chico Colombiano super buena onda que no tuvo problema con llevarme de regreso a casa.

Al final, tripié sola pero tripié. El Purikira booth tenía solo templates para dos personas pero no me importó. Probé juegos a los que les tenía el queso desde hace rato, gané items que solo años de acumulación en mi país me hubieran permitido y vencí la ansiedad de irme sola de noche en el lugar #1 de headlines de noticias bizarras. Ya puedo al menos tachar D&B de mi bucket list y a ver si la próxima voy con camarógrafo.

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